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Helados para el alma
La semana pasada llevé a mis niños a comer a
un restaurante. Mi hijo de seis años me preguntó si él podía bendecir
la mesa antes de comer lo que nos habían traído. Mientras inclinábamos
nuestras cabezas, y plegamos nuestras manos, mi niño dijo:
"Dios es bueno, Dios es grande. Te doy gracias por los alimentos que
vamos a comer y te agradecería aún más si es que mamá nos da helado
como postre, y que haya libertad y justicia para todos, Amén".
Junto con algunas risas que provenían de la mesa de al lado, escuché a
una mujer decir, "Eso es lo malo de este país, los niños de hoy no
saben ni como rezar, preguntarle a Dios por un helado, que
tontería".
Al escuchar tan duro comentario, mi hijo rompió a llorar y me
preguntó, si es que había hecho algo malo, y si Dios estaría molesto
con él. Lo abracé y le sequé sus lágrimas diciéndole que había echo un
magnifico trabajo y que Dios de ninguna manera estaría molesto con él.
Recién había terminado de decir estas palabras, cuando un anciano se
aproximó a nuestra mesa. Le hizo un pequeño guiño a mi hijo, se agachó
a su costado y le dijo:
-Estoy seguro que Dios pensó que fue muy buena tu oración.
-¿En verdad? preguntó mi hijo.
-Totalmente seguro, Luego en susurros y
señalando a la mujer con el
dedo agregó:
-Es lamentable que ella nunca le pida a Dios por un helado, a veces un
poco de helado es bueno para el alma.
Naturalmente compré helados para mis niños para el postre, poco antes
de terminar el suyo, mi hijo se quedó un poco pensativo e hizo algo
que nunca olvidaré por el resto de mi vida, Sirvió un poco de
helado en uno
de los platos que había sobre la mesa y sin pronunciar
una sola palabra caminó por el restaurante y se paró frente a esa
señora. Con una gran sonrisa él le dijo:
-Esto es para usted, a veces el helado es bueno para las almas... y la
mía ya tubo suficiente.
Al final de esta nota decía:
"Envía esta historia a un amigo"
*Nota extraída de la revista:
LA VOZ DEL AUTENTICO HELADERO ARTESANAL - Año 20 Nº 95.
¿Alguien quiere?
Uno puede asombrarse de que algunos locales
vendan helado de flan con dulce de leche, pero hay sabores más
increíbles: en San Martín de los Andes se hace helado de Trucha,
y en Chascomús lo preparan de Pejerrey. También es posible
seguir la receta de Doña Petrona y hacer helado de Yerba Mate a
la crema.
*Nota extraída de la revista: VIVA (diario Clarín).
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Que es un helado?
El helado es un producto delicioso y nutritivo
que se puede definir como leche batida, congelada, endulzada y
concentrada, que es consumido en diferentes formas y tamaños.
El boletín oficial del estado
define los helados como preparaciones alimenticias que han sido
llevadas al estado sólido, semisólido o pastoso por una congelación
simultanea o posterior a la mezcla de las materias primas utilizadas y que han de mantener
el grado de plasticidad y congelación suficiente hasta el momento de
su venta al consumidor.
Características:
El helado ideal es el que tiene el sabor
agradable y característico, posee una textura suave y uniforme, las
condiciones de fusión adecuadas, junto a un color apropiado, bajo
contenido bacteriano y está envasado en un atractivo envase.
En el helado se pueden definir los siguientes términos:
Cuerpo: englobamos aquí todos los componentes, de la mezcla del
helado (sólido, liquido, aromas, aire que incorpora, etc.) un helado
debe ser consistente, pero no demasiado duro, resistente a la fusión, y
debe proporcionar una agradable sensación al llenar la boca.
Textura: en este término nos referimos en la disposición de las
partículas que lo componen. El conjunto de componentes debe
proporcionar una estructura cremosa, ligera y suave.
Color: el consumidor, en el primer momento, "come con los
ojos", lo más importante del color debe ser la intensidad, esto es
algo relativo, dependiendo del gusto de los clientes, pero el color
debe ser homogéneo y, por supuesto, relativo al sabor.
Sabor: este término se refiere a la mezcla base. Cada
componente de la mezcla tiene un sabor especial. Entre los sabores de
los ingredientes básicos , deben formar un aroma que produzca una
agradable sensación al paladar.
Cualquier variación de las cualidades se considera un defecto.
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