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Helados para Lady Di.
Los sociólogos afirman que la relación
"odio/admiración" que hay entre ingleses y argentinos se remota a
principios del siglo pasado.
Las invasiones inglesas fueron un punto de quiebre decisivo que marcó
a fuego a los vínculos internacionales entre los dos países. J. R.
Romero, uno de los historiadores argentinos más reconocidos en el
mundo, decía que la ambivalencia de las relaciones entre las dos
naciones se debía, ante todo, a que la Inglaterra representaba al
liberalismo económico tan ansiado por los comerciantes autóctonos y
tan temido por los españoles y los contrabandistas; pero también
significaba la sujeción a una corona que, entre otras cosas,
permitía y alentaba la piratería y la trata de hombres.
¿A qué viene esta perorata?
Sencillo, a que desde Londres, nos siguen llegando noticias de la
familia de Windsor emparentadas con nuestros helados. Sucede que, aún
cuando continúan en el ojo de la tormenta sensacionalista, la Princesa
Diana de Gales y la Duquesa de York, recientemente divorciadas de sus
respectivos maridos, encuentran tiempo para pasear y distraerse y
acaso, como insinúa el diario amarillista "The Sun", para contarse la
una a la otra sus desventuras conyugales y sus respectivos futuros.
La mayoría de los periódicos londinenses publicaron fotos de ambas
damas saliendo del club - restaurante "Marks", situado en el muy
elegante barrio de Mayfair.
El lector impaciente se apresurará a preguntar ¿Qué tiene que ver todo
esto con los helados? Muy simple, ante la insistencia (y los billetes)
con que la prensa acosó al personal del local, una de las empleadas
accedió a detallar el menú que saborearon Diana y Fergie. Y el
mismo , para sorpresa de muchos, incluía una pequeña pizza personal,
un plato de spaghettis, y como postre, una exquisita copa helada
elaborada atesanalmente, similar a nuestro Don Pedro.
El mencionado tabloide detalló que las damas no comieron solas, sino
que lo hicieron en compañía de David Tang, un excéntrico millonario de
Hong Kong que estaría organizando una visita privada al medio Oriente
de la duquesa y la princesa una ves que las mismas terminen con el
papeleo de sus respectivas separaciones.
Así una vez más, los helados tomaron vuelo de altísima sociedad y se
instalaron en una noticia que ha recorrido el mundo, como para
continuar demostrando que son preferidos por la gente de la más
variada condición social y en los sitio más dispares de todo el
planeta.
*Notas extraídas de la revista:
LA VOZ DEL AUTENTICO HELADERO ARTESANAL. Año 14 - Nº 63. |
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