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Los helados
en el mundo...
"gelato", "polo", "ice cream", "sherbet"
y "ein" son solo algunos de los nombres que reciben los helados.
Cuestión de historia, de idiomas, de
tradiciones, de legados culturales y de costumbres cotidianas, el
helado recibe diversos y diferentes nombres a lo largo y a lo ancho de
la tierra.
Sobre los orígenes de nuestra deliciosa golosina alimenticia, los
historiadores parecen no ponerse de acuerdo. Mientras algunos insisten
en que habría llegado a Europa, otros parecen inclinarse por la
hipótesis según la cual el helado "mediterráneo" posee una
historia completamente diferente de la del producto oriental.
Casi con seguridad, las dificultades para nombrar con una única
palabra a esa delicia que elaboramos y saboreamos a diario son en gran
parte debidas a esas desavenencias históricas.
Entre las lenguas Italiana y la Española no hay muchas y profundas
diferencias, ya que ambas se originan en el Latín vulgar y
evolucionaron de una manera similar. Si el actual "italiano"(o
"florentino para los puristas") es el descendiente directo de la
lengua romana, el castellano también lo es, ya que los íberos, los
primitivos habitantes de España, fueron completamente asimilados en el
transcurso de la llamada "pax romana".
Esto se nota claramente cuando vemos que entre Gelato y Helado hay
apenas una leve variación debida a las metamorfosis que se produjeron
en ambas pronunciaciones.
No sucede lo mismo con el francés. Esta lengua se nutre también del
latín pero su "evolución", si es que así se puede llamársele al
conjunto de mutaciones a las que se ve sometido un idioma, fue más
lenta, quizás por la lejanía de la "provincia gala" con respecto a l
madre Roma.
Así mismo los francos , conquistadores de esas tierras cuando se
produjo la caída de los Césares, tampoco aportaron demasiado al
vocabulario.
Así, el término "crême glacée", sencillamente traducible por crema
helada, es el
que se utiliza hoy en día para designar al helado.
Una de las lenguas que más a influido en todo occidente es la árabe, y
esto debido a los ocho siglos en los que fueron los amos todopoderosos
en todas las tierras del Sur europeo.
Según se ha podido averiguar, los árabes sí tomaban helado, pero lo
hacían de una forma diferente a la que, según se supone, era habitual
en la península itálica.
Loa "siervos de Alá", parecían preferir lo que hoy llamamos el "helado
al agua", o más correctamente "el sorbete", un alimento a bases de
frutas y hierbas más consistente que el aguanieve, pero mucho menos
que las cremas heladas. Los portugueses y más tarde los brasileños
tomaron ese vocablo para designar al helado, cambiando sutilmente la
grafía. Así , en los países de habla lusitana, la palabra utilizada es
"pajitas".
Más arriba nombramos a los otros grandes protagonistas de la llamada
"Historia Universal":
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las tribus llamadas bárbaras, las mismas que
llegaron a las islas británicas en el primer siglo después de Cristo.
El auténtico crisol racial que se creó en la que alguna vez fuera la
tierra de los salvajes pictos con las sucesivas invasiones desde
el continente (romanos, anglos, sajones, normandos, celtas, etc.) dio
lugar a un lenguaje particularmente dúctil, abierto a las influencias
externas y rico en neologismos: el inglés.
Sin embargo, los ingleses no cuentan con un equivalente más o menos
exacto de la palabra helado, probablemente debido a que durante mucho
tiempo no fueron grandes consumidores de este producto, a tal punto
que crónica del siglo XVIII mencionan como una excentricidad francesa
la costumbre de saborear cremas heladas.
Los angloparlantes suplen la falta de equivalentes con las palabras.
La más conocida de ellas es "ice-cream", que puede traducirse en forma
literal por "crema helada", palabra que reconoce tanto raíces latinas
como nórdicas.
Sin embargo, los "sajones" no se refieren con ello a lo que por estos
lares se conoce por "ice-cream", en América del Sur se lo suele llamar
"ice- ceam", a lo que los americanos conocen como "ice-cream soda" o "sherbet",
una crema helada en estado de licuación que se bebe mediante sorbetes
o pajitas "pajitas". Cuando los norteamericanos, los ingleses o los
australianos dicen, "ice-cream" se refieren a una crema sobradamente
dulce que, en general, más que helada está congelada.
Por su parte los germanos poseían el vocablo "Ein", que puede
traducirse tanto por frío como por helado, para referirse a nuestro
bien amado producto.
La palabra sin relación con las lenguas meridionales, se sigue usando
actualmente en las naciones con lengua teutona, Alemania, Suiza y en
países de Europa Oriental como la Republica Checa.
Un término que debe ser tratado a parte es "polo". En general, se usa
en todos los idiomas latinos para designar a un bloquecito de helado,
usualmente de fruta, sostenido por un palito o, más recientemente una
barrita de plástico. No obstante , al mismo tiempo, la palabra "polo"
designa una múltiple variedad de cosas, por lo que si es la más
universal de las palabras para referirse a un helado, es quizás
también una de las menos utilizadas.
Por último nos toca hablar de nuestro país. Aquí en la Argentina, la
palabra "helado" es inconfundible, pero, desafortunadamente, engloba a
productos de índoles muy diferente. Por eso para diferenciar al helado
artificial del que es elaborado con las materias primas de mejor
calidad, existe la expresión "helado artesanal" o, más sencillamente "H.A".
En el mundo...
El consumo de kilos de helado al
año per capita.
Aunque la Argentina todavía no
aparece entre los grandes consumidores de helado del mundo, las ventas
en el país crecen año a año.
DINAMARCA 30 - EE.UU 20 - CHILE 6 - ARGENTINA
3.
Los más pedidos por los Argentinos:
Dulce de leche:
el gusto preferido elegido por los paladares Argentinos, y lejos el
más vendido. Ahora esta asiendo furor en EE.UU.
Vainilla:
Aunque se suele elaborar con esencias artificiales, nosotros, los
fabricantes tradicionales la obtenemos hirviendo vainilla natural en
leche.
Chocolate:
Suele ser el gusto más costoso de la fábrica, pero nada...nada puede
reemplazar el sabor de un chocolate bien preparado.
*Notas extraídas de la revista
LA VOZ DEL AUTENTICO HELADERO ARTESANAL- Año 14 Nº 66.
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